Último fin de semana en Philadelphia

•Diciembre 6, 2009 • Dejar un comentario

Estoy en Philadelphia. En la Chestnut con la 16th, en el hotel Club Quarters, que respira ambiente y lujo en medio de la ciudad negra de américa. Acabo de volver de fiesta, y estoy cansado, nieva y hace frío. Me he divertido mucho esta noche, hacía mucho tiempo que no me reía como hoy, hacía mucho tiempo que no bailaba, y hacía mucho tiempo que no cerraba un bar.

Este es el último fin de semana de 2009 que voy a estar en USA, y he venido a pasarlo a Philadelphia, esa ciudad que me acogió por primera vez y que me ha visto hacerme mayor en los estados unidos. Hoy nevaba a la tarde y daba la vuelta alrededor del ayuntamiento, probando las facultades térmicas de mi nueva cazadora, y pensaba que era el mes de mayo cuando caminaba solo alrededor del mismo lugar, hace medio año que andaba solo por esta ciudad, nervioso e inquieto por el nuevo proyecto que me esperaba. Han pasado más de seis meses y es muy probable que pueda estar saludando la primavera el próximo año.

Estoy feliz por la experiencia, ya queda muy poco por volver a casa, pero reflexiono lo que he vivido y lo que viviré, lo que he hecho y lo que me falta por hacer, y estoy feliz, contento por poder abrazar con mis brazos un sueño cumplido. Hoy cantaba con mis compañeros de trabajo y con un buen amigo que hice en Philadelphia, tomaba mil cervezas antes de que cerraran en el bar intentando que mi sonrisa fuera eterna, que perdurara por siempre, en este último fin de semana.

Queda muy poco para volver, apenas 4 días de trabajo y dos viajes de ida y vuelta a Ebensburg, sigo conquistando experiencias personales que sin duda gratifican todo el esfuerzo de todos estos meses de sacrificio.

Sigo siendo yo mismo, ahora, mucho más próximo de mi vuelta a casa.

Regreso el 11D

•Diciembre 2, 2009 • Dejar un comentario

No he subido muchas montañas en mi vida, pero sí recuerdo la sensación de llegar al último repecho y vislumbrar la cima cuando ya te tiemblan las piernas, pero el solo hecho de verla tan cerca te da la última fuerza para llegar.

Ya veo la cima, y en la cima veo mi vuelta a casa. Vuelvo a casa el 11 de diciembre, y tengo muchas ganas, de esas ganas de las de desear algo, ese algo en el que piensas casi todos los días. Nunca había echado tanto de menos a mi gente, ni a mi mundo, quizás sea solo el desgaste normal de un año duro, he estado fuera de casa 4 de los últimos seis meses, y eso, quieras o no, seas fuerte o muy fuerte, acaba pasando factura.

Siempre he pensado que yo soy una persona de batalla y que me gustan los retos, y seguramente quiera uno nuevo muy pronto, pero por ahora, creo que estoy saciado, en el 2009 he tenido retos de sobra, y creo que puedo decir con la cabeza bien alta, que he cumplido lo que se esperaba de mí. Así que espero con impaciencia esos momentos en los que te subes al avión, miras tu tarjeta de embarque, te quitas la mochila y el abrigo, los pones arriba en el compartimento, sacas el ipod, te lo enchufas y miras a la gente pensando… sí, estoy de vuelta, satisfecho, miras por la ventana mientras el avión todavía no ha despegado y unas lágrimas inundan tus ojos, son esas lágrimas de alegría, cansancio y nostalgia. Son esas lágrias de satisfacción, acumuladas cada día de soledad y de sentirse lejos, cada día en los que piensas que no hay nadie que pueda decidir por tí, cada día que maldices el cambio horario y no encontrar a nadie al otro lado, cada día y en cada momento que piensas, qué coño hago yo aquí.

Aún falta trabajo, y aún hay muchos pasos para llegar a la cima, todavía no es momento de volver, pero estoy feliz.

Os veo muy pronto.

Thanksgiving Day

•Noviembre 26, 2009 • 5 comentarios

Son casi las 12 de la noche, y me acabo de tomar al menos 4 copas, como si fuera un estímulo para dormir y desconectar. El Yesterday Party esta lleno hasta la bandera, está tocando un grupo que iba vestido como Green Day pero que no sonaba ni a tachumba, suena mejor la orquesta del pueblo.

Mañana es el “Thanksgiving Day”, más conocido como el día de acción de gracias, ese día en el que todo el mundo está con la familia y come pavo relleno para cenar. Me recuerda ciertamente al día de nochebuena, creo que es muy parecido, al menos las intenciones son las mismas, estar con la familia.

Nosotros iremos a trabajar mañana, así que no tendremos un día especial diferente a los demás, supongo que será extraño pasar un día así como un “forastero”, pero a todo se acostumbra uno en esta vida, hasta cuando te dan por el culo (vaya expresión más vulgar, lo sé). Compraremos un pavo precocinado y lo calentaremos en el microwave del hotel y nos lo comeremos al lado de la recepción que hay unas mesas, o eso, o iremos a cenar a un chino, que como comprenderéis 24horas al día 7 días a la semana, no cierran, igual que en españa, y no solo venden cosas de luces, también tienen restaurantes.

Respecto a mí, no se muy bien como me siento, la verdad es que la última semana y lo que llevamos de esta ha sido de puta locura, muchas cosas del trabajo han ido mal y empiezo a no ver las cosas con claridad. Ya llevo 6 semanas y los días van pesando, el desgaste es evidente y cada día me cuesta más centrarme en todo. Cada problema que tengo acabo pensando si va a influir en mi vuelta, eso es señal de que “esto está chueco”, como dice un amigo mexicano que tengo en Philadelphia.

Ahora salía del bar, y pensaba, joder, necesito una fiesta de verdad, con mi gente, en la que pueda cantar canciones que me gustan y bailar hasta acabar reventado llegando a casa deseando no volver a ponerme nunca más esos zapatos y estar todo un domingo de resaca, de esos que no puedes abrir los ojos hasta las 6 de la tarde, y de repente para cuando te dás cuenta Osasuna ya ha perdido… y empiezas a ser persona con los resúmenes de la Liga a las 9 de la noche.

Lo más importante de todo, es que estoy bien, tengo mis malos días y cada día echo un poco más de menos a todos vosotros y a todo mi mundo de verdad.  A veces un solo comentario en este blog, o un email, o una señal vuestra me da una sonrisa para seguir adelante.

Tengo ganas de veros, falta un suspiro. Me voy a dormir.

Estas son las noches sin dormir

•Noviembre 20, 2009 • 2 comentarios

Estas son las noches sin dormir, las que no he dormido, y las que no dormiré.

Por momentos la tormenta está cerca, y digo está cerca porque no sé si ya ha descargado toda su furia o aún se aproxima más para mecerse sobre mi cabeza, el caso es que ya hace días que viene descargando sobre mí.

Desde mi llegada a Ebensburg, no he tenido tregua, ni un solo minuto, ni un solo respiro. Por momentos me siento sin fuerza para seguir adelante, todo el mundo necesita algo y todo el mundo tiene problemas, y con ellos, todos son míos al final. La gente viene, hace el 90% de su trabajo, y todo lo que queda me lo termino comiendo yo, y ya tengo muchos 10% de mucha gente, más todo mí trabajo, así que por momentos parece que el barco se hunde.

Menos mal que después de la tormenta viene la calma, solo pido un poco de paciencia, lo demás llegará solo. Es viernes, y no tengo ningún plan para el fin de semana, es muy típico en Ebensburg, solo quiero que mañana sábado pase rápido el día, pasar la tarde del viernes, distraerme mañana a la noche y descansar el domingo. Necesito reponer fuerzas, la semana que viene vendrá el huracán.

Os escribiré por acción de gracias. Será diferente.

Un abrazo.

Pienso en tantas cosas

•Noviembre 17, 2009 • 4 comentarios

Estoy en el tren que me lleva de nuevo a Ebensburg. Suena mi ipod al máximo y sin descanso, miro por la ventana, veo la Pennsylvania profunda, esa que no te deja indiferente, como este viaje a Nueva York, que ya se acaba.

Ha sido uno de los mejores viajes que he hecho en mi vida, sin ninguna duda. Tengo la cabeza tan llena de recuerdos recientes, de caras, de personas y de lugares que no puedo pensar en otra cosa que en este gran momento. Hace tres semanas que cumplí 25 años y supongo que estoy viviendo la plenitud de mi juventud. Pero es fascinante pensar cómo te puedes buscar la vida si la vida aprieta. De hecho una de las cosas que he pensado muchas veces esta semana es que no existen los límites, solo nos los ponemos nosotros mismos para buscar un estado de tranquilidad con nosotros mismos. Son el miedo, los prejuicios y las decepciones las que nos hacen frenar, y pensar antes de avanzar, sin ninguna de ellas, no creo que nadie tenga límites.

Cierro los ojos, y veo el Empire State, veo la gente patinando en Rockefeller, las caras de mis amigos, las luces de Times Square, aún me tiembla el corazón como lo hacía con la música de Metallica en el Madison y aun recuerdo el frío en el puente de Brooklyn. Pienso en todo lo que me voy a encontrar cuando este tren llegue a Altoona y en todo lo que he dejado atrás. Pienso en las noches que no dormiré andando mientras sueño alrededor del molde. Pienso en si podré volver el 10 de Diciembre a casa, pienso en mi familia, pienso en los amigos que tengo lejos, y en los abrazos que hoy no daré, en esas cervezas con historias de ayer y de hoy que hoy no me beberé, pienso en Berriozar, pienso en la vieja Iruña, pienso en mí. Pienso en hace dos años cuando empecé a viajar y cuando tenía miedo por hablar inglés. Pienso en la gente que me reencontraré esta tarde, algunos buenos amigos que he hecho trabajando, y algunos otros que vendrán.

Pienso en que estoy contento por estar en medio de este tren escribiendo, por contároslo a vosotros, por hoy, por tantas cosas, por el mañana, y sobre todo, por este mismo instante.

Hay aún, tantas experiencias por vivir, que yo no quiero mirar atrás. Solo quiero que cada uno de vosotros estéis en esas experiencias.

Os invito a seguir, sin miedo, sin prejuicios, sin decepciones.

La vida es un suspiro, respírala.

Una semana en Nueva York

•Noviembre 8, 2009 • 3 comentarios

Se empieza a ver todo de otro color, esta fruta empieza a madurar, pronto empezaremos a mirarla para echarle el diente.

Ya llevamos tres semanas de trabajo, y todo va muy bien, vamos con paso firme, y la semana que viene estaré de vacaciones. ¡Sí!, me voy a Nueva York… ¡una semana!… Hoy me he levantado muy contento, hace un día soleado (frío), y quedan 24h para que coja el tren con destino NY, allí me juntaré con Javi y Font, que seguro que ya están haciendo el bolso para coger el avión.

Les he trazado un plan, es lo que haría un buen anfitrión, así que yo no pienso dejar pasar esa oportunidad, va a ser un viaje inolvidable.

Si no sabéis de mí, tranquilos, estaremos haciendo esto… :

Día 9 Noviembre.

Salimos del apartamento y vemos el Flatiron Patio que es un edificio con forma de quesito, de ahí cruzamos al Madison Square Park y subimos por Broadway hasta Times Square, de camino vemos el Empire State, le hacemos una foto pero no subimos, lo dejamos para otro día.  Pasamos el resto de la noche en Times Square (que el jet lag hará efecto).

Día 10 Noviembre.

Un buen desayuno y zapatillas. Toca Midtown. Vamos en metro hasta la Grand Central Terminal, damos un paseo por la estación, y sus miles de tiendas, al salir veremos el Chrisler Building, no se puede subir. Subimos por Lexinton Av. Hasta la 50th St. Y ahí veremos la catedral de St Patrick, y el Rockefeller Center. Podemos comer en el MOMA (Museum of Modern Art), dar una pequeña vuelta y ver lo más significativo y bajar por la 5º avenida hasta el Empire State para ver el anochecer desde el piso 86.

Día 11 de Noviembre

Nos vamos a la Zona Cero (Ground Zero), damos un paseo y bajamos por Tryniti Place hasta Wall Street, vemos la entrada de la bolsa, nos hacemos unas fotos con George Washington y con el toro de los huevos de oro. Veremos como nos ofrecen mogollon de Trolex y camisetas de I LOVE NY por 3 dólares. Bajamos hasta Battery Park para coger el Ferry hasta la Estatua de la libertad, vemos la estatua y el museo de Ellis Island (que es donde llegaban los inmigrantes antes de entrar a Manhattan), cogemos el ferry de vuelta y subimos por Broadway hasta el City Hall Park y si tenemos ganas cruzamos el Brooklin Bridge andando, de lo contrario cogemos el metro y vemos las maravillosas vistas al atardecer entre este puente y el de Manhattan desde el lado de Brooklin.

Día 12 de Noviembre (Barrios de NY)

Bajamos en metro hasta Washington Sq Park (tienda de posters) bajamos por Noho hasta Soho, parando a echar una miradita al New Museum of Contemporary Art y al Guggenheim, después damos una vuelta por Soho (miramos el recorrido propuesto por la guía). Después de terminar con Soho podemos comer en restaurante italiano en Little Italy y pasar la tarde en Chinatown.

Esta noche deberíamos salir a dar una vuelta nocturna por nuestro distrito el Flatiron Disctrict, tomamos una buena cervezota y a dormir. 

Día 13 de noviembre

Empezamos el día en verde, nos vamos a Central Park y pasamos la mañana, podemos entrar por el sur y llegar hasta The lake, ahí salimos al lado oeste de Central Park y podemos ver el museo de historia natural, que seguro que tiene dinosaurios acojonantes. Cogemos el metro y nos vamos a Harlem para pasar las horas hasta que se haga de noche.
Es viernes, estamos en NY, nos vamos a tomar algo.

Día 14 de Noviembre

Estaremos cansados… pero nos vamos a pasar la mañana a Brooklyn y de ahí vamos a ver Queens. Miramos en las guías que es lo que proponen ver. Volvemos para comer al Flatiron District o al apartamento, comemos, un buen coffee, reposamos fuerzas y nos vamos a ver el concierto de Metallica al Madison (habiendo pasado antes por alguna taberna cerca del apartamento que ya tendremos fichada seguro). Después del concierto lo que pida el cuerpo.

Día 15 de noviembre de 2009

Nos vamos al Outlet a pasar el día y a comprar toda la ropa que queráis o a gastar todo el dinero que nos sobre.

Creo que indiscutiblemente la última noche la tenemos que pasar en Times Square de nuevo. Cenar y dar una última vuelta por el Rockefeller Center.

Día 16 de Noviembre

Se acabó lo que se daba…

Os leo a todos a la vuelta, un fuerte abrazo antes de mi inminente viaje.

Tercera semana

•Noviembre 3, 2009 • Dejar un comentario

Hace frío de nuevo, y anochece a las 5 de la tarde. Me he comprado una novela en inglés que se llama “Breaking down” es de Stephenie Meyer y me dispongo a empezar a leerla, aunque ciertamente no se si entenderé un carajo, supongo que merece la pena intentarlo.

El trabajo va bien, nadie me molesta, solo mi conciencia y mis ganas de pensar siempre más allá. Y menos mal, sino siempre me encontraría las hostias venir sin tiempo de reacción, así que las pocas cosas que van saliendo las vamos solucionando, sin problemas.

Me hice con una guía del Lonely Planet y la hojeo todos los días a pesar de que más o menos ya se que vamos a hacer la próxima semana en NY. Tengo muchas ganas de ir y he retomado el contacto con las amigas de la amiga de mi prima (larga historia…) que conocimos en el Ciudadela (por aquél entonces Gerard’s Pub) y que viven en NY, tócate las pelotas, así es la vida, quizas nos enseñen tres o cuatro garitos y hagan de nuestras vacaciones un poco más inolvidables, nunca se sabe.

A pesar de que no tengo mucho contacto con España, sobrevivo bien, hoy el día estuvo lleno de gente preguntándonos por la fiesta de Halloween, ¿halloween? ¿what’s that? I don’t know what are you talking about… hahaha… Al final no pude engañar, todos me vieron por el Facebook de no se quién…

La vida sigue igual.

Happy Halloween!

•Noviembre 1, 2009 • 2 comentarios

Vienes y vas. Y ves el tiempo pasar. Sin mucha repercusión en la vida de los demás. Los días pasan. No enciendo la tele, ni leo los periódicos, solo sigo la vida de la gente que me importa. No hago mucho caso a mi alrededor, pero esta semana pasada todo estaba lleno de calabazas y luces, y había caramelos en la entrada del hotel (motel) para los niños. El fenómeno Halloween estaba presente.

Y como dice el dicho “allí donde fueres haz lo que vieres”, así que ayer October 31st, tocaba salir a celebrar la noche de los muertos vivientes, y así lo hicimos. La verdad es que me sentí como en casa, ya entro a los bares y me saluda gente que he conocido durante estos meses, claro, casi todos relacionados con la empresa, pero no importa, es divertido. Ellos me presentan a más gente y así el círculo nunca termina.

La fiesta de Halloween fue sencillamente genial, no por la forma, sino por las ganas. El sitio era el de siempre, el YP, pero todo el mundo estaba disfrazado, había concierto, y todos cantamos todas las canciones como si fuera la última, había muchas ganas de resarcirse de estas dos semanas de trabajo.

Por lo demás, estoy bien, ya han pasado dos semanas, el trabajo va bien, y queda una semana para que me vaya a NY y cogerme las últimas y merecidas vacaciones de este año tan intenso. Así que, unas vacaciones, otro més intenso, y se acabó.

Pronto me veré entre vosotros disfrazado, por las calles de la Iruña vieja.

Noel, Félix y yo

Noel, Félix y yo

Happy Birthday!

•Octubre 27, 2009 • 1 comentario

Hoy es uno de esos días en los que cualquier cosa que te sucede  es susceptible de convertirse en algo positivo. He cumplido 25 años (“quarter century”), y me han sentado de puta madre. Me he levantado lleno de energía con ganas de hacer muchas cosas, quizás porque preveía que hoy iba a ser un día difícil, y así ha sido, ha sido un día de los que cuando terminas y llegas al hotel, dices, “joder, ¿pero cuántas cosas he hecho hoy?”, te desmayas en la cama, y mañana será otro día.

Si a eso sumamos todas las felicitaciones que he tenido, pues el día ha sido genial. Me ha felicitado mucha gente, bastante más de la que me esperaba, casi no he tenido tiempo de leer todas las felicitaciones, pero solo el hecho de verlas un minuto me han alegrado casi todos los momentos del día.

Casi todo el mundo me ha preguntado qué se siente cumpliendo años lejos de casa, y la verdad es que es bastante parecido, porque el calor y el recuerdo de la gente que te quiere se recibe igual, ya sea a través del móvil, del correo o de donde sea.

Estoy muy motivado para seguir esta experiencia aquí, he reconducido el trabajo, me siento lleno de energía y no vislumbro nada al frete que me haga frenar.

Ojalá todos los años pudiera cumplir 25, pero si mis 50 y 75 años son como estos pero con la espalda un poco más encorvada y con más mala leche, también firmo ahora.

Gracias a todos, por haberme sentido estar en casa estando lejos. Os echo de menos y hacéis que toda esta aventura tenga sentido. Mis historias os amenizarán muchas cervezas a la vuelta.

Salir de fiesta

•Octubre 25, 2009 • 2 comentarios

En Ebensburg el 100% de la gente menor de 70 años y de género masculino o llevan gorra o tienen hecho un tatuaje. Me di cuenta ayer por la noche, cuando estabamos tomando unas copas en el Yesterday Party, y había mucha gente vestida de boda, y de repente llega el novio, en traje y con gorra. Eso terminó de romperme los esquemas.

Nunca os he hablado sobre el tipo de fiesta que hay en Ebensburg. Hay dos lugares donde se puede ir a tomar algo, el Yesterday Party, que es un lugar con la decoración rústica con madera (tipico garito Kill Bill) y el The Castle Pub, que es un sitio con la decoración como un castillo. Aquí en Ebensburg se dice que los malos van al Castle y los puritanos al Yesterday.

Hay otras cosas que me llaman mucho la atención y es que la gente sale a tomar algo “como le sale de los cojones”, nunca se visten de manera diferente para salir ni para nada en concreto, siempre van con ropa de su equipo de Football o Baseball, y se las suda.  La música es rural (tipo Country) y también ponen Rock, pero no bailan muy bien, ni tan siquiera bailan a ritmo, igual les da bailar Country que Techno, el problema es que no tienen cultura de baile.

Las bebidas son pequeñas y poco cargadas, así que te puedes tomar 10 y no te enteras. Así que os imaginaréis que no he tenido resaca, ha sido un domingo tranquilo, un fin de semana relajado para volver mañana al trabajo  con las ideas claras.

 

Yesterday Party

Yesterday Party

Hasta pronto!